martes 20 de enero de 2009

Soluciones anti - todo tipo de crisis.

Hay un grupo de gente, considerado secta, vaya, que son "las doce tribus" y que viven rollo jipi-judío de los de Abraham (al que se parecen bastante, por cierto, al padre de los pitufos, me refiero) y con los que estoy pensando irme a vivir. A mi por ser mujer me tocaría coser y cocinar; bien, casi mejor que lo que me toca ahora por serlo que es currar el doble (que algunos) y cobrar menos (que otros) y aguantar que me miren las tetas ( por parte de algunos otros, casualmente no por parte de los que no me importaría ) y esas cosas de la desigualdad que ya todos conocemos. Si me voy con las doce tribus viviría en una idílica mansión en medio del monte guipuzcoano (o es guipuzcuano?, nunca había escrito esta palabra, se suele decir "donostiarra", en fin, que me disipo) o junto a la costa malagueña entre Mijas y Nerja. Buenos sitios, en cualquier caso. Estaría rodeada de sujetos barbudos y buenrollistas, que siempre me han puesto un poco y dejaría que me comieran el tarro a cascoporro y me separaran de mi familia y esas cosas que hacen las sectas que tan terapéuticas serían de vez en cuando. El problema de esta gente suele ser que te obligan a despojarte de tus posesiones materiales, así que en mi caso trincarían un ordenador marca ACER con pantalla de 19´ideal para ver películas del oeste, un vestido de Angel Schlesser con un manchurrón de alguna boda que no se va, y un chorro de cremas, mascarillas, exfoliantes y maquillajes que son mis posesiones más preciadas. Eso a cambio de casoplo, comida, y agradables momentos de ocio a base de música sefardí y lectura de biblia. No lo veo mal.











En mi caso, más que separarme de mi familia, lo harían de mis compañeros de piso, que merecen una entrada cada uno de ellos, y por lo que los que leéis esto y los conocéis pensáis que a qué espero entonces (único compañero de piso que podría leer esto: también va por ti, pero desde el cariño). Un chollo, lo mires por donde lo mires. No se por qué ponen tan verdes a estos agradables perroflautas en los reportajes de investigación-garrafón que se cascan en los informativos. Bueno, creo que pegan a los niños y no los escolarizan, igual es por eso. Que no se me olviden los condones.

miércoles 7 de enero de 2009

Los reyes me han traido una ds y sólo se usarla para jugar al Brain Trainig

Amigos lectores de comics y amantes de lo cibernético. No se si tendrá lago que ver pero me da que entendéis de estas cosas. ¿Me podéis explicar con palabras normales, en castellano, sin tecnicismos, qué puedo hacer con la nintendo DS además de jugar al Brain Training?

Estoy intentando enterarme buscando en internet y la conclusión a la que llego es que hay unas tarjetas o cartuchos que te sirven para piratear juegos. Eso lo entiendo. Supongo que tendré que comprar una de esas tarjetas y bajármelos ¿De dónde, cómo? . Luego veo que hay unas aplicaciones como leer ebooks, consultar el tiempo, escuchar música, etc, que se llaman "homebrew" que han sido programadas por usuarios y para ejecutarlas se necesita un dispositivo externo. Y aquí es donde me pierdo y necesito una explicación cristiana.

¿Algún voluntario/a?

martes 16 de diciembre de 2008

Me cambio a gas natural.

Parece que este pobre y abandonado blog casi tiene una año. Lo empecé a escribir en Navidad, después de haber pasado la nochebuena en casa y después de haberme tocado, como siempre, montar el árbol, que me parece un coñazo y me estresa mucho. Aquéllas manzanitas del chino inspiraron mi primer post. Este año lo voy a llenar de cosas de chocolate para mi sobrino Daniel, que le flipan, y como me lo va a desmontar igual, pues que al menos sirva para algo. Me voy el viernes a casa, pitando que está apunto de llegar, o a lo mejor ha llegado ya, mi sobrina Alejandra, que viene a este planeta no sabemos de dónde ni si será la primera vez que lo visita. Lo que es seguro es que me toca apuntar un regalo más para diciembre, que ya vale de regalos en diciembre.

La pobre Alejandra será una de esas niñas un poco frustradas porque su cumple coincidirá casi con papá noel y le harán solo un regalo (este de cumpleaños y de papá noel) y sus amiguitos no podrán venir a celebrarlo (es que me voy al pueblo). Así que a ver si nace antes del 22 que todavía no tienen vacaciones en los colegios y así sale sagitario, que los capricornio son muy raros.

La pobre Alejandra (más conocida en el seno intrauterino como Alejandrita) llega a este país en plena glaciación. La que se intuye viendo a los reporteros de los telediarios adentrándose en pueblos incomunicados de Lugo, para informarnos de que está nevando, encapuchados y casi sepultados por aludes y ventiscas; llega a un país atrapado en autopistas, al único del mundo víctima de un ataque glacial (esto lo supongo yo porque si no imagino que en sitios como Finlandia o Canadá, si les pasa lo que a nosotros tendrían que hibernar en cavernas de Noviembre a Marzo)

Qué bonito, Alejandra. Si las máquinas quitanieves y el ejército consiguen que tu mamá llegue a tiempo al hospital, lo verás todo blanco. (Ah, que no ves todavía, bueno cuando veas, que las eras glaciales son muy largas)

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viernes 5 de diciembre de 2008



Vaargame, que los Ornamento y Delito están de concierto en el Fotomatón el 19 de Diciembre.
Si me queréis, venirsen.

jueves 4 de diciembre de 2008

Where magic lives.





En Disneyland resort París, los personajes descansan cada media hora para no estresarse, y seguir estando tan motivados y siendo tan encantadores como los niños y mayores esperamos que sean. Siempre van con un guardaespaldas que vela por su tiempo, por su seguridad y que impide que nadie se acerque a ellos de manera inapropiada, por ejemplo, con una copa de vino en la mano, para no relacionar la dulce imagen que creó Walt Disney con los bajos instintos y el vicio.

Se retiran entonces a su backstage donde pueden relajarse y ser ellos mismos (Ay! los backstages)

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Y así es el mundo que el amigo Walt creó , lleno de encantadores y arios muñequitos, acompañados de cangrejos jamaicanos vagos, gatos chinos que regentan negocios ilegales, afroamericanitos pobres y sin educación, malvados árabes con rasgos árabes y buenos árabes sin rasgos árabes o malísimas hienas con marcado acento negro o latino; todo este maravilloso y mágico mundo que te rodea en Disneyland resort París, perfumado por el artificial aroma de las palomitas, creado con amor para ti y para que vayas corriendo a comprarte unas.

martes 2 de diciembre de 2008

El Aitor.

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sábado 23 de febrero de 2008

En compló, pa revolver, buscando dineros.

Laaa ... de pelo largo 26.



martes 19 de febrero de 2008

Y luego fue cuando pasó todo.

La miraba desde el balcón del ayuntamiento. Tuve que subir a llevar algo relacionado con la ceremonia y se me ocurrió salir a hacer alguna gracia, como si diera el pregón de las fiestas. Pero me quedé callada mirando. Se le iluminaba la cara. Iba de un lado a otro besando a la gente, sonriendo de ese modo que siempre nos dicen que nos hace tan bonitas.

Cómo no, radiante.

El vestidito beige se balanceaba dibujando pequeñas olas que parecían columpiar el diminuto ramo de flores blancas y verdes, como las que llevaba en el pelo.

A su alrededor las tías del pueblo, con peinados inamovibles y el carmín algo desbordado, la agarraban tirando cada una de un brazo, tan finitos como los de un Fido Dido despreocupado, y le besuqueaban la cara sin que ella se quejara de nada.

La imaginé comiéndose la arena de la playa y haciendo ruido sorbiendo los restos de un polo.
Uno que era como un cohete de colores y que tenía la punta de chocolate.

Dejé de sonreir cuando ví que ella tampoco lo hacía. Lo vimos llegar al mismo tiempo. Yo levantando la barbilla y apretando los dientes; ella alisándose los pliegues del vestido, colocando las flores, aclarándose la garganta.

Él cogío uno de aquéllos bracitos con fuerza y desaparecieron por las escaleras.

Cuando llegaron arriba y volví a verlos, me fijé en que llevaba todos los dedos marcados.

domingo 17 de febrero de 2008

Los poemas de R.



Propósito de enmienda
(tres mil antes de Cristo)


Recorro tus silencios
mientras se desmorona el Dow Jones
en otra jornada negra
de los mercados financieros.
El frigorífico sigue estropeado
desde el martes.
Y ya no habrá espacio en él
para la verde desolación de las acelgas.
Yo comencé a recorrer tu piel en el año tres mil
antes de Cristo.
Ya por entonces, la crucifixión a tu vientre (era) casi un ejercicio
cotidiano de bricolaje.
Mi frigorífico lleva tres noches soñando lo mismo:
Tu y yo haciendo el amor en el interior de un fiordo.
Tengo que dejar de ver "reality shows"
y prestar mas atención a lo que me rodea.
Interpretar los presagios. Desentrañar
la cotidianeidad.
Por ejemplo, ayer descubrí
una arcadia de sombras felices
debajo de mi sofá…

Roberto Ruiz Antúnez.

miércoles 13 de febrero de 2008

Vicios adictivos.

Vivimos en un sobresalto continuo. Igual te encuentras con que Chávez se ha liado con la Campbell o con que las dimensiones del pene de Amor superaban la media caucasiana, o con algo mucho peor:
con que la sacarina engorda.

Estoy en estado de shock desde ayer. Hace 5 meses que decidí no ponerme, sino vivir a dieta. Porque no nos engañemos, estar a dieta es un estado vital y en este caso, un largo proceso en el que se han sacrificado partes tan distintivas de mi naturaleza como mis tetas.

(las mismas que hoy lucen los colores de mi artesano de canciones preferido www.myspace.com/srchinarrosomostodos Ahí estamos! )

Tras este costoso metamorfoseo en el que te acostumbras a que todo te sepa a salsa de soja, y descubres los innumerables usos de un limón, llega sin poder evitarlo el momento de la sustición del azúcar por el traidor elemento. En mi caso no había señores con gabardina que te la dieran en la puerta de la oficina, ójala; lo mio fue el típico enganche por culpa de las malas compañías. Mi jefa decidió ponerse a régimen y perdió cinco Kilos en pocos días. Cuando me tocaba a mí traer el desayuno me gritaba desde su mesa -"A mí con sacarina!" Y yo veía que con sólo esparcir aquéllos polvos, su cuerpo se iba modelando. Disminuía. Empecé sin darme cuenta, mezclando un poquito de azúcar, un poquito de "lo otro" que no quiero ni nombrar. Y así hasta que me vi ROBANDO sobrecitos en la cafetería del trabajo. Necesitaba sentir la seguridad de llevarla siempre encima. No podía enfrentarme a una cita ni a un cine, ni a una visita en casa sin saber que podría contar con ella. Y ahora esto.


Maldito polvo blanco que dominas mi vida.


Haré lo posible por dejarlo. Me pondré en contacto con la madre de Amy Winehouse si hace falta. Sólo os digo, a vosotros que aún no la habéis probado, o a los jóvenes que tendrán la suerte de conocer los efectos que ha causado en nosotros: No lo hagáis. Hay mucha(g)s cosas: el azúcar, la miel... y si quieres echarle algo al café lo puedes encontrar. No hace falta que recurras a la sacarina.

jueves 7 de febrero de 2008

Lejía.

Acabo de limpiar el baño y tengo el olor de la lejía metido en el estómago. Me mareo. Salgo a la sala de estar. A mi alrededor sólo hay mierda. No es que esté desordenado o que haya que pasar el polvo; es que está lleno de mierda.
Suena el teléfono. Es Víctor. Dejo que suene. No me apetece hablar con Víctor. Estoy mareada y el sonido me está volviendo loca. Termino descolgando. Intento sonreir antes de empezar a hablar.

Víctor y yo nos separamos hace más de un año. No sé por qué dejo que esta historia muerta siga existiendo. Me sorprendo de nuevo cubriendo sus necesidades. Su deseo de ser el tipo moderno que se lleva bien con su ex-mujer.

Al otro lado del teléfono Víctor habla sobre sus últimos planes. Ha reunido a un grupo de gente interesantísima - me dice- para organizar un viaje. Me explica varios destinos. Todos a la vez y todos muy lejos,

Sé que se siente a gusto rodeado de una cierta aristocracia. Selecciona a la gente con criterios peculiares y siempre informa sobre la profesión de cada uno cuando presenta a alguien. Nunca hablaba de mi trabajo cuando me presentaba. Me divertía su actitud. No tenía nada en contra de aquella ni de otras formas de vanidad más patéticas. Entonces yo iba por detrás, re-presentándome, inventándome ocupaciones que sabía que le avergonzarían.

Tengo el teléfono pegado a la oreja y noto cómo se calienta. Hace un rato que ya no le escucho. Sigo mareándome . No se por qué he usado lejía para limpiar si me hace daño. Debería haber comprado uno de esos detergentes con bioalcohol que usa todo el mundo. Unos de esos que huelen tan bien.

La voz de Víctor es una tortura. He llegado a enamorarme de algunos hombres sólo por el tono de su voz. Pero la de Víctor es una voz femenina, afectada. Una voz - quejido.

No sé si para mí el amor acabó antes de comenzar el odio o si acabó cuando comenzó el odio y no pude ocuparme de sentirlo todo. Para él no. Víctor no llegó a sentir nada. Sólo que yo me marchara.

Intento volver a poner atención. Me cuenta algo sobre muebles antiguos. Gasta muchísimo dinero en cosas. Las admira durante un tiempo. Cuando estábamos juntos yo observaba con él todas esas cosas pero nunca llegué a sentir placer en eso. Deseaba que lo hubiéramos sentido juntos. Breve placer. Huidizo.

Dejo de escucharle de nuevo. El estómago me duele cada vez más y estoy sudando. Me limpio la frente con la mano pero no me doy cuenta de que aún llevo los guantes de fregar puestos. Siento cómo la goma me raspa la piel y me tira del pelo. Noto cómo la espuma me chorrea por el cuello. Tengo ganas de vomitar.

Le escucho murmurar algo. Vuelvo a intentar hacerle caso y oigo que llora al otro lado de la línea . Se siente solo. Me dice. Necesita encontrar su sitio.

Sólo quiero colgar el teléfono. Su voz me revuelve el estómago como el olor de la lejía.

-Tengo que colgarte - Le digo-. He quedado a las doce y estoy sin vestir.

-¿Qué te pasa? -Me dice -. No me cuelgues ahora, necesito hablarte- Casi suena como una súplica.

-Tengo que terminar con esta mierda ¿Lo entiendes? - Y grito cada vez más alto. -Yo sólo quería limpiar toda esta mierda.

He colgado el teléfono. Lo he llenado de espuma. No recordaba que aún llevaba los guantes de fregar puestos.

miércoles 6 de febrero de 2008

De los sos ojos tan fuertemientre llorando.

Por si no se lo habéis oído a ecologistas en acción, os comento que la contaminación del aire en Madrid supera los límites establecidos por la UE para la protección de la salud.

Desprotegidos estamos.

Yo no les he hecho caso en la vida a los ecologistas en acción ni a los ecologistas en reposo. Vivo en una casa en la que tenemos bolsas de basura de dos colores para que la portera no se chive a Cristina Narbona (ella y mi casero serían capaces de hacerlo), pero en las que se echa lo que sea en la que pille más a mano. No es que sea amiga del primo de Rajoy, pero lo parezco, aunque no me siento orgullosa de nada que me emparente con Rajoy. Pero resulta que hoy me he levantado llorosa, mocosa, con la nariz irritada, con picor en los oídos y ayer no tenía catarro ni me fui de juerga.

Y he pensado que a ver si va a ser por lo de la desprotección.

Y al final es eso.

Se me ha desarrollado una alergia espontánea, sin precedentes, salvo a los gatos y al estampado de burberrys (el de los cuadritos), provocada, creo, aunque no está contrastado, por pasarme por el forro el cambio climático, y opinar que después de haberse cargado el planeta, y seguir haciéndolo, nos pretenden cargar el muerto a nosotros y a los pedos de la vacas.

Pero una cosa os digo, lo estoy pasando tan mal que en cuanto llegue a casa tiro el desodorante en spray y me compro un roll-on. A ver si me curo.

miércoles 30 de enero de 2008

Cormac.

Ayer terminé La carretera, de Cormac McCarthy.

Creí que no había elegido un buen momento para leerlo, por esa tristeza que se me había agarrado y que aún se resiste. Pero esta mañana he pensado en el libro y en que la única manera de sobrevivir al holocausto que es a veces todo (no es que me haya puesto apocalíptica, es que libro va de eso, leedlo!) es mantener "el fuego" de la dignidad y de la fe en el amor.

lunes 28 de enero de 2008

El fenómeno de las lavadoras de dientes.

Guardo mi neceser de charol verde en el cajón de mi mesa de trabajo. Todas las tardes, al terminar de comer, lo cojo por su asa, lo balanceo durante la distancia que separa mi oficina y el cuarto de baño, abro la puerta y ahí están:


Las lavadoras de dientes.


Cuando iba a segundo de EGB vinieron los de colgate a darnos una charla sobre higiene dental. Nos regalaron cepillitos y dentífrico de fresa, una pastillas rojas que te teñían los dientes allí donde hacía falta un cepillado más exhaustivo, y sobre todo una cartulina plastificada en la que un conejito te enseñaba a lavarte los dientes: los de arriba hacia abajo, los de abajo hacia arriba y las muelas de derecha a izquierda. Lo que nunca dijo el conejito es que hubiera que cepillarse cada diente durante 45 minutos, ni que se te tuviera que ir la vida en hacerlo.


Pero el conejito de las lavadoras de dientes debía ser otro; uno que padecía trastorno obsesivo compulsivo (toc)


¿Necesitan realmente las dentaduras de las lavadoras de dientes unas friegas tan exageradas? ¿O se trata más bien de que es como el rascar o el comer pipas, y cuando empieza una aquéllo es un no parar? ¿Son tan limpias las lavadoras de dientes, o ninguna para el cepillado antes por miedo a parecer una guarra halitólica?

Qué extraña fuerza acompañará al fenómeno que hasta yo, que crecí con el esquema de lavado de un conejito normal, me veo agitando mi cepillo compulsivamente durante horas, mirando de reojo a las demás lavadoras para ver cuando termina aquéllo y puedo enjuagarme.

¿Será realmente la paranormalidad del suceso o mi subnormalidad propia que me hace intentar agradar/imitar/hacer la vida más fácil hasta a las lavadoras de dientes?

Pues el frotar se va a acabar.

viernes 25 de enero de 2008

The Secret Society.

Ayer, en un momento de exaltación provocado por el buen rato y un par de birras, prometí hablar en mi blog del concierto, y aquí me hallo.


A Pepo Márquez lo conocí el sábado pasado en un concierto de Grande Marlaska. La noche se fue alargando y terminó en una agradable conversación, de día, en el suelo del Nasti, siendo agasajados constantemente por el atento y servicial Pepo. Nos reímos mucho esa madrugada y tomé buena nota de que aquél era un personaje importante. Se comentó que el jueves actuaba en El Café de la Palma con su otro grupo, The Secret Society, así que prometí no perdermelo.

Antes de ir al concierto, cotilleé maiespaces y blogs y en todos leí elogios, y frases como "la revelación del año" y ahora sé que se quedaron cortas.

Yo no entiendo de casi nada y no soy capaz de hablar en términos técnicos, pero puedo expresar sensaciones; y ayer me emocioné mucho. Por las letras, por la voz de Pepo, por el ritmo de Perruca (al que había que conocer sin falta después de unas cuantas horas escuchando sus andanzas) y por su capacidad de comunicar y conectar con el público. Hay mucha autenticidad en The Secret Society, y saben cómo expresar la sensación que produce eso de disfrutar de las pequeñas cosas (que son las que importan, como se dijo anoche)



Y me regaló un promo-disco bien chulo (de ahí el jabón)









Fotos hechas por Manu (man pop).

jueves 24 de enero de 2008

Así que era eso.

Timing es la cualidad que hace o quiebra un peleador. Es la habilidad para reconocer y reaccionar inmediatamente a los cambios y oportunidades durante los entrenamientos de sparring o peleas. Por ejemplo: su oponente se tropieza, usted ve el error instantáneamente tomando ventaja de ello con una patada o puñetazo. Eso es timing.

miércoles 23 de enero de 2008

Mierda-miércoles.

A estas personas ansiosas que poblamos el mundo nos deberían conceder la baja cuando el ordenador del trabajo va mal; cuando "las aplicaciones" se cuelgan, aparecen manitas en lugar de flechas y te tienes que pasar todo el dia click click click dándole al botoncito del ratón y practicando ejercicios de respiración.


Además, Los miércoles tenían otro color cuando la cuore era la cuore y no ese sucedáneo monjil en lo que se ha convertido, así que ahora la única motivación es que hay clase de work pump y me figuro que irá el morenazo.

Como no venga el morenazo me tendré que consolar esta noche con el Dr Derek, pero no es lo mismo, porque el moreno es tridimensional y para mí que le gusto, y al Dr Derek no sé si le gusto porque aún no me ha visto en mallas (que si no...)

Y como cuando vuelva del gimnasio algún compañero de piso esté viendo algún reportaje del canal de historia y no pueda ver al Dr Derek, y no haya ido el morenazo, y yo sin la cuore, y con mi ansiedad acumulada por culpa del botoncito del ratón, y ahora que ya no bebo, me veo amorrada a la buckler, divagando, desesperada, muerta en vida. Destrozada por un miércoles mierdoso que se ha vuelto en mi contra.

miércoles 16 de enero de 2008

La erótica del poder.






Perdón...





martes 15 de enero de 2008

De cómo me quedé en pelotas en la segunda fila del Infanta Isabel.

Fue tan solo que empezaba a hacer calor, y yo me había puesto el jersey gris de cuello alto. Llevaba la camiseta verde debajo y me quité el jersey. Juro que no noté en ningún momento que con el jersey salía la camiseta. Lo único que recuerdo es que de repente me vi los hombros. Lo peor es que del ataque de risa que nos entró a R y a mí, no era capaz de volver a vestirme. R no para de repetirme que fue una pena que no lo hiciera en plena obra (fue justo antes de que empezara), para que El Brujo improvisara algo al respecto. A mí me gusta imaginar que hubiera sido benévolo con mis pechos. Tal vez les habría recitado un soneto imitando a Fernando Fernán Gómez.


A R lo conocí en una revisión de exámenes de Civil II. Nos aprobaron porque la profesora se había olvidado de corregirnos varios ejercicios, así que nos fundimos en un abrazo sin conocernos de nada. Bueno, yo a él ya lo tenía fichado porque me senté detrás un día y oí como le contaba a un compañero que había un escritor que había plagiado a "Platero y tú" y había titulado a un libro "Platero y yo" y era de un burro!


Ahora R es poeta, y me ha autorizado a que ponga algún poema suyo en este humilde blog. No sé si lo haré. Me preocupa que acabe plagiado como los pobres de Platero y tú.

viernes 11 de enero de 2008

Universo lenteja.

Estos días estoy viendo mucho a J. Está un poco ñusgo y le gusta quedar conmigo porque se ahorra el psicólogo. A mí siempre me gusta quedar con J aunque no esté ñusga, así que a ver si cuando se eche otra churri se sigue acordando de mí. Porque J tiene mal de amores, y la última vez que yo tuve de eso él me dio buenos consejos. Como yo estaba jodida, él me lo recuerda constantemente para justificar su dolor, y dejarme sin argumentos tipo -"Bah, tío, pasa, que hay más tías que lentejas". Así que me tengo que comer mucho el tarro para decirle algo que le reconforte, pero que le ayude a la vez; que no le deprima, pero que sea en torno al tema; que no sea un tópico, pero que le haga ver que es lo de siempre. Pensaba empezar a cobrarle, pero J es de esos tipos que cuando vas a pagar te dicen "cuando has pagado tú algo estando conmigo?" Y me parece feo hablarle de tarifas.

Yo de aquéllos días recuerdo que sólo comía gazpacho, y que crucé tres veces seguidas el mismo semáforo en rojo. Que me fui a pasear con F y le llené toda la camiseta de rimmel, y de que me acabé Tokio Blues. Luego recuerdo que dejé de mirarle el fotolog (Falso! siempre se mira el fotolog de los ex! Pero que se lo miraba con otros ojos, digamos) y de repente parecía que había pasado un siglo.

Esto también pasará, J.

Divina rutina.

Se me afrancesan los despertares. Y he vuelto a olvidar comprar Nescafé. Resulta que al final este fin de semana va a ser de mucho museo del Prado y bocadillo de calamares, así que me toca pasar el aspirador. Intuyo que hoy se va a acumular todo el trabajo que no ha habido durante la semana, y me tomo un Vicomin A-C. Lo más interesante del jueves fue que la señora de la biblioteca dijo que no tengo que llevar los libros que quiera renovar; Una de esas noticias que alegran y joden al mismo tiempo.

Ah, y di una clase magistral sobre el mecanismo de la plancha. Intrusismo docente.

martes 8 de enero de 2008

8 1 8

Hoy que es día capicúa pienso en que este año el 8 de Agosto será como el año pasado fue el 7 de Julio. Comento que mis propósitos son sencillos, para no frustarme, y me doy cuenta de que me estoy haciendo vieja y de que echaba de menos la rutina. El año nuevo ha comenzado durmiendo en un hospital y con bastante angustia. Lo interpreto como una señal positiva. Y lo pienso en serio.

jueves 27 de diciembre de 2007

Manzanitas deluxe.

Hace como veinte años, mis hermanas y yo decidimos jubilar los espumillones y el belén con río de papel albal y harina (que ya me contaréis que coño pinta la nieve en oriente medio), y nos fuimos al Antojos a comprar adornos de navidad de los modernos. El Antojos era una tienda de dulces y regalos rosa y blanca, donde vendían cositas de la Hello Kitty a millón y que era como el paraíso de la pre-adolescente de colegio de monjas. Mis hermanas y yo reunimos todos nuestros ahorros y algo más y compramos tres manzanitas rojas. Nos hicimos con un pino asesinado y medio calvo y le colgamos las tres manzanitas, nos apartamos un poco, ladeamos la cabeza, y suspiramos profundamente. Pusimos nuestras tres manzanitas por el lado que se veía, y esperamos pacientemente al año siguiente para volver a ahorrar, poder ir al Antojos y comprar adornos. Soñábamos en ser como la Preysler, el equivalente navideño al posado de la Obregón en verano, algo difícil de alcanzar en la infancia de la preglobalización.



Año tras año nuestro árbol seguía calvo, patético y despoblado y año tras año el Antojos nos desangraba y hacía el agosto en diciembre a costa de nuestros púberes monederos del snoopy (comprados allí, por un riñón). Pero la venganza se enfrió (que decía la madre de una amiga mía, muy seria, cuando se enfadaba con su marido) y llegaron los todo a cien, y las manzanitas a granel (cincuenta manzanitas a un euro) y los abetos de plástico que parecen de verdad, con un poco de nieve glaseada, más lógica, evocadora de paisajes escandinavos.



Cumplimos nuestro sueño rozando los treinta, posando ante nuestro árbol cargado de manzanitas tóxicas y manufacturadas en sótanos insalubres y brindamos por la dueña del Antojos, a quien imaginamos, daiquiri en mano, brindando por los chinos a los que traspasó el local, que me extraña que tengan tiempo de brindar por nada. Y por el secreto descubierto de la Preysler: embajadora de excepción del negocio mayorista oriental, benefactora de Lavapiés, reina de las manzanitas.





(Feliz año)

Datos personales